sábado, 4 de febrero de 2012

Como ya he comentado mi experiencia como maestra es escasa pero si puedo comentar experiencias significativas vividas con niños/as en mi trabajo como monitora o auxiliar de comedor.



- Una de las cosas que más me he observado que motivan a los niños/as de todas las edades es la música. Ya sean canciones infantiles, música actual, canciones de campamento... todo tipo de música motiva a los niños/as y es algo que e gusta mucho. Como ejemplo, yo en los campamentos les canto muchas canciones y a los más pequeños les encantan las canciones que tienen gestos, que cambian de tono de voz..., pero al igual que en los campamentos lo he hecho también en las prácticas e igualmente pasa, si necesito que estén en silencio y quietos, mediante las canciones lo consigo.


- Una experiencia mala que tuve la primera vez que trabajé con niños/as fue en un campamento. Me tocó un grupo de 12 ó 13 niños/as entre 10 y 12 años. La verdad es que me programé unos juegos que eran muy divertidos para hacer con ellos... pero cuando los explicaba los niños/as no querían jugar y decían que no les gustaba nada de lo que hacía. La verdad que yo como novata me desanimé mucho y no sabía que hacer, hasta que me di cuenta con el tiempo de que todo lo que prepares no quiere decir que lo realices, porque hay muchos factores en juego a la hora de realizar las actividades, uno de ellos en este caso la motivación de los niños/as. En lugar de haberme desmotivado tenía que haber actuado de otra manera por ejemplo preguntándoles a qué quieren jugar, motivarles contando los juegos creando expectación...


- En cuanto a las prácticas que realicé tanto en el ciclo formativo como en la carrera la verdad es que he notado un cambio. En el ciclo estaba más cortada porque no sabía que hacer en cada momento, esperaba un poco a que mis tutoras me dieran pautas... aunque aun así la verdad es que fue una experiencia maravillosa, realicé las actividades que me programé en mi memoria de prácticas y me salieron bastante bien. En cambio, las prácticas en magisterio fueron totalmente diferentes ya que yo ya estaba acostumbrada a tratar con niños/as y no estaba tan cortada. La verdad es que estuve muy contenta porque los maestros/as me dejaban hacer lo que yo quisiera porque confiaban en mi el cien por cien ya que habían visto mi soltura. La Unidad Didáctica que llevé a cabo me salió como lo esperado sin problemas y las actividades les encantaron a los alumnos/as. Fueron actividades lúdicas, en las cuales introduje los conceptos que había que trabajar en esa unidad didáctica.


- En cuanto a mi trabajo como auxiliar de comedor puedo contar la experiencia tenida con un niño/a en concreto. Este niño/a de 4º de primaria tiene el síndrome de asperger. Esta patología le ha sido diagnosticada al niño/a por el equipo de orientación hace poco. Antes de ello, en el comedor no sabíamos como actuar con él, ya que se notaba que podía tener algún problema pero yo, en concreto, no podía saber qué era. Mis objetivos con él era que se mantuviera sentado en la silla mientras comía, no se levantara a coger comida sin permiso, probara toda la comida, pidiera las cosas levantando la mano, no pegara ni molestara a sus compañeros, etc; es decir, conductas que no eran apropiadas de un niño de su edad. Cuando por fin me lo comunicaron, me contaron lo que realmente le pasaba y como iban a tratarle. Me contaron que su mayor problema era su ignorancia ante ciertas normas en las actividades de la vida diaria, así como normas para sociabilizarse y relacionarse con los demás. La manera de tratarle consistía en el apoyo de estas dificultades mediante imágenes y ejemplos. Para ello realizarían con el niño, una agenda en la que temporalizarían el día del niño mediante imágenes para que sepa al mirarlo que para primero, que después y que al final del día. Me dijeron que el niño como mejor entendía era con las imágenes. Sabiendo esto, he conseguido uno de mis objetivos, y es que pruebe toda la comida y además que se la coma toda. Esto lo he conseguido contándole, con la ayuda de los dedos, desde tres hasta cero. Le pongo los tres dedos y tiene que comerse una cucharada o pieza de comida antes de que los tres dedos se escondan. La verdad es que estoy muy contenta con este avance porque la verdad es que era una desesperación hacer que comiera algo, además a él se le nota más contento y mucho más cariñoso conmigo, yo creo que por eso estoy todavía más contenta al verle a el contento.

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